BUENOS AIRES.- La tasa de desocupación entre los jóvenes argentinos de entre 15 y 25 años es de 17,9%, es más del doble de la estimada para el total de la población urbana del país, del 7,35%.
Otra lectura permite establecer, además, que el 52% de los desocupados tiene entre 15 y 29 años.
Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) basado en datos del Indec y publicado por el diario La Nación, son alrededor de 323.500 los jóvenes afectados por la falta de un empleo, que habitan los 31 centros urbanos relevados.
Otras 727.145 personas de esas edades no estudian y no trabajan; de ellos, 529.676 tampoco buscan un puesto de empleo.
Los datos muestran que, entre quienes acceden a trabajar, una parte importante lo hace en la informalidad, e incluso muchas veces, en condiciones precarias. Entre los adolescentes ocupados de entre 15 y 18 años, el 84% no está registrado.
Recientemente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) emitió un documento en el que advierte que la crisis internacional trae el riesgo de dejar a una generación "marcada" por los efectos que la caída de la actividad muestra en el ámbito laboral: un creciente desempleo y una tendencia al alza del trabajo en condiciones precarias, sobre todo en los países desarrollados. (Especial)